Gracias a nuestro buen Padre Dios y a nuestra madre María Inmaculada por esta maravillosa experiencia en estos días de ejercicios espirituales vividos desde la fuente de nuestra espiritualidad dominica en este año jubilar. Han sido días de enriquecimiento y renovación.
Gracias a nuestro hermano Predicador Fray Juan José Salaverry Villarreal y a nuestros Priores Provinciales Padre Christians Huatay Madre Irene Díaz por presencia cercana y fraterna.















